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La sistematización de los
datos obtenidos permite definir cuatro tipologías
de edificios básicas: Torre (73%); Tira (13%);
Torre-tira(13%); individual-aislado (1%). La torre es
el tipo con mayor representatividad en la producción
de viviendas de esta década, pero comparte similares
características con los otros tipos en los criterios
relevados. El tipo individual-aislado fue desechado
por su baja representatividad.
Luego se procesa el análisis
tipológico de las viviendas (apartamentos). Dentro
de los tipos se definieron dos tipologías de
apartamento: vivienda mono-orientada y vivienda doblemente
orientada. Para definir la muestra se fijaron una serie
de criterios con el fin de acercarse a la fiabilidad
respecto al universo objeto de estudio, para un nivel
de confianza del 90%, y un error de ±10%.
De la muestra se eligieron los
conjuntos más representativos por tipo y posteriormente
en forma aleatoria se seleccionaron ocho apartamentos,
que correspondían a las tipologías de
vivienda (mono-orientadas MO o doblemente orientadas
DO) que más se repetían en los tipos.
De estas tipologías de viviendas, cuatro se encuentran
ubicadas en el Tipo Torre (To), dos en tipo Tira (Ti)
y dos en tipo Torre-tira (Tt). Las diferencias se encuentran
básicamente en orientaciones.
Esta sistematización sirve
de base a los estudios desarrollados en las sucesivas
etapas del proyecto. Los patrones de uso de las viviendas
se recolectaron a través de encuestas de confort
y de uso.
La siguiente etapa para obtener
datos de calidad, consiste en seguir un protocolo de
monitoreo de la temperatura de bulbo seco y HR en un
dormitorio y en el estar de las viviendas seleccionadas.
En Montevideo en el período frío los apartamentos
presentan temperaturas promedios que varían entre
14ºC y 19ºC
Los mayores porcentajes de horas
de confort calculados (37%) corresponden a las habitaciones
con orientación Norte o Este. Sin embargo el
75% de los usuarios encuestados expresó sentirse
en confort térmico. Esta diferencia entre porcentajes
'teóricos' y percepción del usuario, habla
de la necesidad de ajustar los rangos de confort establecidos
en función de las expectativas y capacidad de
adaptación de las personas.
En el período caluroso en
todos los apartamentos se registran temperaturas promedio
entre los 26ºC y 27ºC, dentro del rango de
confort (22 a 27ºC). Se utilizan equipos de ventilación
pero no equipos de aire acondicionado, lo que permite
sacar conclusiones más robustas sobre el andamiento
de la temperatura interior en los espacios considerados.
En cuanto a amplitudes, el andamiento
de la temperatura interior es estable por la presencia
de masa térmica, pero los valores se alejan del
rango de confort en el período frío. Los
bajos valores de temperatura se explicarían por
la poca generación de calor interior (baja ocupación,
calefacción intermitente, baja ganancia solar)
y por las pérdidas de calor producidas a través
de la envolvente. Se registran mayores valores de amplitud
térmica diaria en las viviendas con doble orientación"
En todo proceso de evaluación,
al monitoreo de las condiciones reales sobre tipologias
seleccionadas, debe de seguir la verificación
computacional sobre modelos teóricos similares
a los medidos, a los efectos de analizar el comportamiento
esperado cuanto se modifican algunas de las condiciones
originales.
Utilizando el programa Energy Plus,
los investigadores nos explican las variables analizadas:
"Las variables elegidas tanto
para el período caluroso como el frío
fueron: orientación solar, factor de huecos,
transmitancia térmica y factor solar de vidrios,
transmitancia térmica de cerramientos opacos,
absortancia de superficies exteriores, tipo de protección
solar, carga de ocupación y pautas de uso de
las viviendas.
En una primera etapa se considera la modificación
de cada una por separado, dentro de un rango o criterio
de aplicación, para analizar su impacto en el
comportamiento higrotérmico del modelo; las otras
variables permanecen fijas. A partir del análisis
de estas simulaciones, posteriormente se desarrolla
un modelo ideal que integra todas las estrategias con
el criterio que supuso menor consumo de energía.
Las variables presentadas en este artículo corresponden
a:
Orientación solar: Para evaluar el consumo
de energía se modificó la orientación
solar de los dos modelos tipológicos, tomando
como referencia la orientación del Estar (N,
S, E y O).
Factor de huecos: Refiere al porcentaje de huecos
vidriados (ventanas) en los cerramientos verticales
expuestos en relación a la totalidad del área
expuesta, y se considera según los siguientes
criterios: 16% ó 24% (equivalente al 10% del
área del piso, mínimo de la reglamentación
municipal), 40%, 50% y 60%. Se toma un mismo valor por
vez para todas las fachadas, cuando corresponde.
Protecciones solares: Se definen variantes de
protecciones solares exteriores e interiores que se
contrastan con la ventana sin protección solar.
Las protecciones exteriores son: parasoles fijos y móviles
horizontales y verticales así como cortina de
enrollar de pvc color claro. La interior móvil
de lamas horizontales cuyo ancho es igual a la separación
entre ellas. El horario de uso de la protección
móvil es de 7am a 12 pm cerrada en verano y en
invierno abierta de 8 am a 12 pm.
Transmitancia térmica: El criterio utilizado
como variante de transmitancia fue la colocación
de distintos espesores de aislante térmico (poliestireno
expandido, densidad 20 Kg/m3, conductividad=0.035 W/mK).
Se simuló sin aislante y con espesores de 2,
3 y 4 cm"
Las simulaciones realizadas por los
investigadores aplicando sobre los modelos teóricos
las distintas estrategias que arriban se mencionan,
dieron por resultados consumos mínimos para Montevideo
de 20 Kwh/m2.año para las viviendas con condiciones
mas favorables hasta máximos de 45 Kwh/m2.año
para aquellas viviendas que ofrezcan condiciones desfavorables.
A este respecto nos explican que:
"En Montevideo las estrategias con mayor peso
en el ahorro de energía son las que atienden
los problemas del frío (transmitancia térmica
y factor de hueco, asociadas al área expuesta
y la masa térmica).
Las simulaciones térmicas mostraron el bajo impacto
del aislamiento sólo en paredes sobre la reducción
del consumo de energía anual. Por esta situación
se muestra también cómo al aumentar el
espesor de aislante el consumo en refrigeración
no disminuye sustancialmente.
A partir de un factor de hueco superior al 30% los consumos
de energía para calefacción y refrigeración
se incrementan proporcionalmente.
En lo que atañe a los problemas
del calor, las estrategias con mayor impacto sobre el
ahorro de la energía son el factor de área
vidriada o de huecos, la orientación solar de
los cerramientos vidriados y la colocación de
protecciones solares.
En todos los casos es fundamental
la participación del usuario para el correcto
funcionamiento de las estrategias, el claro ejemplo
es el uso de las protecciones solares y la ventilación
nocturna".
¿Cómo influyeron estas
conclusiones en la adecuación del Digesto de
la Ciudad de Montevideo?
Vemos que en esta actualización
que entró en vigencia hace poco "se decidió
mantener el valor de transmitancia térmica para
cerramientos opacos U = 0.85 W/m2K exigido por el Banco
Hipotecario del Uruguay desde 1999 como límite
máximo. Este parámetro, junto con la orientación
y el factor de huecos resultaron de mayor impacto sobre
el consumo en calefacción, por lo tanto también
se limita el factor de huecos y la transmitancia de
ventanas según la orientación solar y
se completa con el factor solar de ventanas para limitar
el consumo de energía en refrigeración."
Para más información:
decca@farq.edu.uy
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